El perdón: un beneficio neurocientífico comprobado y un consejo bíblico.
- Jesenia Vegerano

- 19 nov 2025
- 2 Min. de lectura
Beneficios neurocientíficos del perdón.

¿Has sentido alguna vez que cargar un rencor te está drenando física, emocional y espiritualmente?
El perdón no siempre es fácil, especialmente cuando la herida es profunda. Pero tanto la neurociencia como la Biblia coinciden en algo: perdonar libera, sana y transforma.
¿Qué sucede en el cerebro cuando perdonamos?
La ciencia ha demostrado que el acto de perdonar activa zonas del cerebro relacionadas con la regulación emocional y la empatía (corteza prefrontal y regiones temporoparietales).
También se ha encontrado que quienes perdonan presentan:
Menor ansiedad y estrés.
Reducción en la presión arterial y reactividad fisiológica.
Mayor bienestar emocional y claridad mental.
El perdón no elimina el pasado, pero sí cambia cómo tu sistema nervioso lo sostiene.
Desde el consejo bíblico
La Biblia enseña: “Así como Cristo os perdonó, así también haced vosotros” (Colosenses 3:13). No es un llamado a negar el dolor, sino a liberarnos de la esclavitud emocional que produce el resentimiento.
Perdonar no es reconciliarse automáticamente, ni justificar el daño. Es soltar la carga y entregarle a Dios el juicio final, mientras tú recuperas tu paz.
Pasos prácticos para avanzar en perdón
Nombrar la herida con honestidad.
Validar el dolor sin espiritualizarlo en exceso.
Orar pidiendo fortaleza, no olvido.
Repetir la decisión cada vez que el recuerdo regrese.
Buscar apoyo profesional cuando el trauma es profundo.
El perdón te devuelve la libertad interior que te pertenece.
Eres más fuerte de lo que piensas, más valiente de lo que sientes y más importante de lo que imaginas para tu mundo y para el corazón de Dios.
Referencias:
Enright, R. Forgiveness Is a Choice.
Worthington, E. L. Forgiving and Reconciling.
Ricciardi, et al. (Neuroanatomy of Forgiveness).



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